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miércoles, 28 de enero de 2015

PIDEN EN MISA, POR LA APARICIÓN DE LA PERITO LUPITA Y SU HIJO ALAN TADEO

NOTICIA EN LA CABECERA 755

PIDEN EN MISA, POR LA APARICIÓN DE LA PERITO LUPITA Y SU HIJO ALAN TADEO

*.- Ambos desaparecieron la noche del 26 de octubre de 2014.

*.- La Procuraduría y la Policía Ministerial hacen como que investigan, hace poco trascendió que tal vez sus cuerpos estarían en una fosa clandestina en la delegación de Bocas, en la capital potosina, pero no se dio a conocer el resultado de las diligencias, sin embargo, apoyados en la maestra Rosario Torres, dirigente de la organización Fe y Esperanza, seguirán en la lucha hasta que Lupita y Alan vuelvan.

Escribe ǀ Hugo Torres

SAN LUIS POTOSÍ, MÉXICO. El Templo de San Sebastián vio llegar a decenas de personas que acudieron a rezar una oración, para que regresen con vida Lupita González, perito de la Procuraduría de Justicia, y su hijo Alan Tadeo, quienes desaparecieron misteriosamente la noche del 26 de octubre del año pasado. Amigos y familiares se unieron a la plegaria del sacerdote que celebró una homilía rogando a Dios en el cumpleaños 34 de Lupita, para que vuelva a casa con vida y con su pequeño hijo Alan Tadeo, de condición Down, quien tendría ahora un año dos meses de edad.

La esperanza es lo último que muere, por eso quienes la quieren descartan la posibilidad de que ya no estén con nosotros, aún creen que siguen con vida y que en algún momento, de pronto, aparecerán.

La Procuraduría y la Policía Ministerial hacen como que investigan, hace poco trascendió que tal vez sus cuerpos estarían en una fosa clandestina en la delegación de Bocas, en la capital potosina, pero no se dio a conocer el resultado de las diligencias, sin embargo, apoyados en la maestra Rosario Torres, dirigente de la organización Fe y Esperanza, seguirán en la lucha hasta que Lupita y Alan vuelvan. “A mí me secuestraron hace diez años, y sé lo que se siente”, dijo el sacerdote celebrante de la misa en honor de Lupita, un nudo llenó las gargantas de los fieles, pero doblegó su espíritu fuerte que busca cada minuto y cada segundo el paradero de Lupita y de Alan.

El dolor y la angustia se reflejaban en el rostro de la madre, sin embargo aseguró que no perderá la fe y le pide a Dios que su hija y su nieto regresen a casa. Han pasado tres meses en los que ha habido días que siente que pierde las fuerzas y la entereza, sin embargo el amor de madre la hace seguir en la lucha, lucha que no dejará de pelear hasta que vuelva a ver a Lupita y a Alan.